Ya van tres años desde que se inicio este blog. Un espacio que ha querido contar algo, mostrar su forma de ver y de sentir. Agradezco a quienes por deseo, curiosidad o error visitaron este blog. La verdad es que no es la gran cosa, pero dice muchas cosas que para mí son importantes. Agradecimientos especiales a los visitantes de otros rincones del mundo, como fue el caso de la visita de Moscú, que la verdad me sorprendió.
La verdad es que algunas veces he pensado en que seguir con esto, no saco nada bueno. No sé si incluso alguien lea esta entrada de “aniversario del blog”… no lo sé. A lo mejor la idea de llenar croqueras resulte mejor y me permita escribir con mayor libertad. Por lo menos tendría la absoluta certeza de que nadie podría leer aquellas barbaridades.
Ya estando en la distancia de mi mundo cotidiano, y por el simple hecho de querer celebrar este espacio, tengo la esperanza de que por lo menos alguien lo pueda leer, pensar y olvidar…
Ya quisiera Yo?
No sé que más pueda decir respecto al porque del nombre. Estoy seguro que Serrano dice mucho más y deja en claro el porqué.
Cristián Vargas Reyes.-
Ya quisiera yo...
Ya quisiera yo ser librepensador,
no oír el rugir de tripas de tantos, ni su llanto, ni su dolor,
establecerme correcto, filósofo, neutral, independiente,
manejarme bien con toda la gente.
Ya me gustaría a mí alinearme con los no violentos,
regalar flores, descalzo, arrancadas de algún tiesto,
sin tener que poner la otra mejilla para nadie,
a no ser amenazado por ningún indeseable.
El caso es que me afectan las cotidianas tristezas,
la de los supermercados, la del metro y las aceras,
también las que me quedan lejos,
las de los secos desiertos, las de las verdes selvas.
El caso es que me parecen buena gente,
algunos luchadores del ocaso,
que se parten el pecho por ser escuchados,
que morirán en alguna esquina, tiroteados.
Quisiera ser más listo, pasar de largo,
saberme libre de culpa y limpio de pecado,
y ser alma caritativa, Maria Goretti o santa,
sufrir sólo un poquito, sólo lo que Dios manda.
No entender de política, ni de sus actualidades,
convencerme que es red de araña, nido de alacranes,
y mutilar mi alma y mi esencia de animal social,
saberme superior a tanta frivolidad.
El caso es que me afectan demasiado,
la tristeza de los suburbios, el drama urbano,
saber que seremos caníbales dentro de poco
y que no habrá carne suficiente para todos.
El caso es que me afecta, quizá más de lo normal,
tener tanto miedo al cruzar mi portal,
ver que arde mi ciudad o que sangra el asfalto.
Quizá debería ver menos el telediario.
Quisiera ser más listo, adoptar bien la pose,
librarme de etiquetas, hasta la de hombre,
y entender que sólo yo me entiendo
y que no me entiende nadie,
ser un buen ciudadano formal y respetable.
Omitir de mis canciones [y pensamiento]
palabras como: compañero, obrero,
justicia, guerrilla, paz, hambre o miedo,
y hablar del amor, de cosas bonitas, de mis recuerdos,
contar alguna anécdota graciosa
de cuando era quinceañero.
El caso es que me afectan las cotidianas tristezas,
la de los supermercados, la del metro y las aceras,
también las que me quedan lejos,
las de los secos desiertos, las de las verdes selvas.
El caso es que me parecen buena gente,
algunos luchadores del ocaso,
que se parten el pecho por ser escuchados,
que morirán en alguna esquina, tiroteados.
Ismael Serrano
La verdad es que algunas veces he pensado en que seguir con esto, no saco nada bueno. No sé si incluso alguien lea esta entrada de “aniversario del blog”… no lo sé. A lo mejor la idea de llenar croqueras resulte mejor y me permita escribir con mayor libertad. Por lo menos tendría la absoluta certeza de que nadie podría leer aquellas barbaridades.
Ya estando en la distancia de mi mundo cotidiano, y por el simple hecho de querer celebrar este espacio, tengo la esperanza de que por lo menos alguien lo pueda leer, pensar y olvidar…
Ya quisiera Yo?
No sé que más pueda decir respecto al porque del nombre. Estoy seguro que Serrano dice mucho más y deja en claro el porqué.
Cristián Vargas Reyes.-
Ya quisiera yo...
Ya quisiera yo ser librepensador,
no oír el rugir de tripas de tantos, ni su llanto, ni su dolor,
establecerme correcto, filósofo, neutral, independiente,
manejarme bien con toda la gente.
Ya me gustaría a mí alinearme con los no violentos,
regalar flores, descalzo, arrancadas de algún tiesto,
sin tener que poner la otra mejilla para nadie,
a no ser amenazado por ningún indeseable.
El caso es que me afectan las cotidianas tristezas,
la de los supermercados, la del metro y las aceras,
también las que me quedan lejos,
las de los secos desiertos, las de las verdes selvas.
El caso es que me parecen buena gente,
algunos luchadores del ocaso,
que se parten el pecho por ser escuchados,
que morirán en alguna esquina, tiroteados.
Quisiera ser más listo, pasar de largo,
saberme libre de culpa y limpio de pecado,
y ser alma caritativa, Maria Goretti o santa,
sufrir sólo un poquito, sólo lo que Dios manda.
No entender de política, ni de sus actualidades,
convencerme que es red de araña, nido de alacranes,
y mutilar mi alma y mi esencia de animal social,
saberme superior a tanta frivolidad.
El caso es que me afectan demasiado,
la tristeza de los suburbios, el drama urbano,
saber que seremos caníbales dentro de poco
y que no habrá carne suficiente para todos.
El caso es que me afecta, quizá más de lo normal,
tener tanto miedo al cruzar mi portal,
ver que arde mi ciudad o que sangra el asfalto.
Quizá debería ver menos el telediario.
Quisiera ser más listo, adoptar bien la pose,
librarme de etiquetas, hasta la de hombre,
y entender que sólo yo me entiendo
y que no me entiende nadie,
ser un buen ciudadano formal y respetable.
Omitir de mis canciones [y pensamiento]
palabras como: compañero, obrero,
justicia, guerrilla, paz, hambre o miedo,
y hablar del amor, de cosas bonitas, de mis recuerdos,
contar alguna anécdota graciosa
de cuando era quinceañero.
El caso es que me afectan las cotidianas tristezas,
la de los supermercados, la del metro y las aceras,
también las que me quedan lejos,
las de los secos desiertos, las de las verdes selvas.
El caso es que me parecen buena gente,
algunos luchadores del ocaso,
que se parten el pecho por ser escuchados,
que morirán en alguna esquina, tiroteados.
Ismael Serrano
1 comentario:
Aqui me cuadro.... cuántas cosas se ponen, que de ellas quieres compartir con otros.... como dijiste, un mundo aparte que termina siendo demasiado importante....
Te felicito el que mantengas este espacio.... pero te invito a que escribas mas cosas que son una retroespectiva para el mañana... piénsalo!!!
Sigue adelante!!!
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