viernes, 17 de agosto de 2007

Piantao...

Las tardecitas de en la ciudad tienen...
ese que se yo, viste? Salís de tu casa por Arenales. Lo de siempre: en la calle y en vos...
Cuando de repente, detrás de un árbol, me aparezco yo.
Mezcla rara de penúltimo linyera y de primer polizonte en el viaje a Venus:
medio melón en la cabeza, las rayas de la camisa pintadas en la piel, dos medias suelas clavadas en los pies y una banderita de taxi libre levantada en cada mano.
Te reis!...jajajajaja... Pero solo vos me ves:
porque los maniquíes me guiñan, los semáforos me dan tres luces celestes y las naranjas del frutero de la esquina me tiran azahares.
Veni!, que así, medio bailando y medio volando, me saco el melón para saludarte, te regalo una banderita y te digo...

”Ya se que estoy piantao, piantao, piantao...
No ves que va la Luna rodando por Callao;
que un corso de astronautas y niños, con un vals,
me baila alrededor... Baila! Veni! Vola!

”Yo se que estoy piantao, piantao, piantao...
Yo miro todo del nido de un gorrión;
y a vos te vi tan triste... Veni! Vola! Senti!...
el loco berretín que tengo para vos:

”Loco! Loco! Loco!
Cuando anochezca en tu porteña soledad,
por la ribera de tu sabana vendré
con un poema y un trombón
a desvelarte el corazón.

”Loco! Loco! Loco! Loco! Loco! Loco!.... Loco!
Como un acróbata demente saltare,
sobre el abismo de tu escote hasta sentir
que enloquecí tu corazón de libertad...
Ya vas a ver!”


Salgamos a volar, querida mia;
subite a mi ilusión super-sport, y vamos a correr por las cornisas con una golondrina en el motor!
De Vieytes nos aplauden: “Viva! Viva!”, los locos que inventaron el Amor; y un ángel y un soldado y una niña nos dan un valsecito bailador.
Nos sale a saludar la gente linda...
Y loco —pero tuyo—, que se yo!; provoco campanarios con la risa, jajajaja y al fin, te miro, y canto a media voz:

”Quereme así, piantao, piantao, piantao...
Trepate a esa ternura de locos que hay en mi,
ponete esa peluca de alondras, y vola!
Vola conmigo ya! Veni, vola, veni!


”Quereme así, piantao, piantao, piantao...
Abrite los amores que vamos a intentar
la mágica locura total de revivir...
Veni, vola, veni! Trai-lai-lai-larara!


”Loco! Loco! Loco! Loco! Loco! Loco!.... Loco!
Jajajaja...
Viva! Viva! Viva!
Loca ella y loco yo...
Locos! Locos! Locos!Loca ella y loco yo!”

No queda otra...

Todo se hace entre una oscura claridad y perfecta falla. Eso es parte de la vida y de los ciclos que tienen cada uno sus momentos, que ya siento que no es que falten cerrar... sino que comenzar y donde el tiempo se acabo.

Pero impedimentos que cada día sea hacen más fuertes, que están latentes desde que un “peke” fui, y otros que se manifiestan en cada momento, alma, olor, en tu corazón y en el mio... El Control se hace presente acompañado con su amiga Consecuencia y en aquel rincón... si en ese! la no querida Culpa.
Mira silenciosa queriéndome decirme que una vez más es mejor callar lo que siento... otra no es más para todo lo que se perdió y que no se puede recuperar...LQueres mandarla a los mil infiernos, pero en sus manos tiene lo que es uno y aunque le digas: “déjame ser libre” ella te responde: “Soy La Culpa... ósea Tu...”

lunes, 30 de julio de 2007

Ya quisiera yo...

Ya quisiera yo ser librepensador,
no oír el rugir de tripas de tantos, ni su llanto, ni su dolor,
establecerme correcto, filósofo, neutral, independiente,
manejarme bien con toda la gente.

Ya me gustaría a mí alinearme con los no violentos,
regalar flores, descalzo, arrancadas de algún tiesto,
sin tener que poner la otra mejilla para nadie,
a no ser amenazado por ningún indeseable.

El caso es que me afectan las cotidianas tristezas,
la de los supermercados, la del metro y las aceras,
también las que me quedan lejos,
las de los secos desiertos, las de las verdes selvas.

El caso es que me parecen buena gente,
algunos luchadores del ocaso,
que se parten el pecho por ser escuchados,
que morirán en alguna esquina, tiroteados.

Quisiera ser más listo, pasar de largo,
saberme libre de culpa y limpio de pecado,
y ser alma caritativa, Maria Goretti o santa,
sufrir sólo un poquito, sólo lo que Dios manda.

No entender de política, ni de sus actualidades,
convencerme que es red de araña, nido de alacranes,
y mutilar mi alma y mi esencia de animal social,
saberme superior a tanta frivolidad.

El caso es que me afectan demasiado,
la tristeza de los suburbios, el drama urbano,
saber que seremos caníbales dentro de poco
y que no habrá carne suficiente para todos.

El caso es que me afecta, quizá más de lo normal,
tener tanto miedo al cruzar mi portal,
ver que arde mi ciudad o que sangra el asfalto.
Quizá debería ver menos el telediario.

Quisiera ser más listo, adoptar bien la pose,
librarme de etiquetas, hasta la de hombre,
y entender que sólo yo me entiendo
y que no me entiende nadie,
ser un buen ciudadano formal y respetable.

Omitir de mis canciones
[y pensamiento]
palabras como: compañero, obrero,
justicia, guerrilla, paz, hambre o miedo,
y hablar del amor, de cosas bonitas, de mis recuerdos,

contar alguna anécdota graciosa
de cuando era quinceañero.

El caso es que me afectan las cotidianas tristezas,
la de los supermercados, la del metro y las aceras,
también las que me quedan lejos,
las de los secos desiertos, las de las verdes selvas.

El caso es que me parecen buena gente,
algunos luchadores del ocaso,
que se parten el pecho por ser escuchados,
que morirán en alguna esquina, tiroteados.

Ismael Serrano